ROMA.- Las amenazas del ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi de provocar la caída del Gobierno ponen de relieve las profundas divisiones que existen en su partido de centro derecha antes de las elecciones del próximo año, y han generado además un lógico temor en los mercados.

Berlusconi realizó la inesperada amenaza un día después de recibir una sentencia de cuatro años de cárcel por fraude fiscal, la cual no tendrá que cumplir hasta que todas las apelaciones se hayan realizado. Calificó a los magistrados que lo condenaron como parte de una casta de "dictadores" izquierdistas, y posteriormente atacó las políticas económicas del primer ministro Mario Monti.

"Tenemos que reconocer el hecho de que las iniciativas de este Gobierno han continuado una espiral de recesión en nuestra economía. Junto con mis colaboradores, decidiremos en los próximos días si es mejor retirar inmediatamente la confianza en este Gobierno o mantenerla", dijo Berlusconi.

Sólo tres días antes, cuando anunció que no sería candidato a primer ministro en las elecciones de abril del 2013, Berlusconi dijo que el Gobierno de Monti había "hecho mucho" y que iba "en general" en la dirección correcta.

Monti cuenta con el apoyo de la centroizquierda, la centroderecha y del centro. La coalición gobernante perdería su mayoría y tendría que renunciar si la mayor parte del partido de Berlusconi retira su apoyo.

La posibilidad de una caída del Gobierno antes de las elecciones previstas para abril asusta a los analista financieros y políticos, quienes están preocupados por la reacción de los mercado. "El daño sería enorme", dice Stefano Folli, director del principal diario financiero de Italia, Il Sole 24 Ore. "Un daño en términos de neurosis política, ansiedad internacional, amenazas a la Ley de Estabilidad (presupuesto), y un descrédito general", agregó. (Reuters)